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VENEZUELA O LA DISTOPIA COMO ENSAYO DE NUEVA NORMALIDAD

“Cochazos, casinos y bodegones: la burbuja de los 'enchufados' de Maduro” “Viaje a la 'isla' dentro de Caracas donde millonarios cambistas, militares y afectos al régimen protagonizan el nuevo espejismo económico venezolano. Allí conducen Ferraris, apuestan dinero, beben cócteles y compran en caras tiendas de importaci

“Cochazos, casinos y bodegones: la burbuja de los 'enchufados' de Maduro”

VENEZUELA1“Viaje a la 'isla' dentro de Caracas donde millonarios cambistas, militares y afectos al régimen protagonizan el nuevo espejismo económico venezolano. Allí conducen Ferraris, apuestan dinero, beben cócteles y compran en caras tiendas de importación. "Hay dinero de la trata de blancas y de la droga", cuentan.

«Venezuela se arregló». Aunque suene a morisqueta, es la frase de moda en Caracas. La han hecho suya los jerarcas chavistas, colaboracionistas de la falsa oposición, youtubers consentidos e influencers teledirigidos, además de algunos bienintencionados, hipnotizados por el espejismo de la burbuja caraqueña, cuyo símbolo son los bodegones, tiendas de productos importados de varias plantas.

Uno de los primeros construidos en Caracas se llama Cine Cittá, epicentro del espejismo y noticia en estos días por un incendio que devoró uno de sus locales. En los peores tiempos del desabastecimiento, en esta tienda se encontraban por obra de magia revolucionaria productos desaparecidos en todo el país, pero a precios muy elevados. Cine Cittá abrió la puerta a decenas de nuevos bodegones; hasta 600 de todos los tamaños calculan en toda Caracas.cine citta caracas front

Lo más paradójico es que algunas de las películas que se rodaron en los estudios de la verdadera Cinecittà romana sirven para entender mejor lo que ocurre en Caracas. La dolce vitta y Por un puñado de dólares resumen la burbuja que hoy se levanta al este de la capital, hasta La California.

Aquí es donde el hombre fuerte de la polémica aerolínea Plus Ultra, Camilo Ibrahim Issá, director-fundador del Grupo Phoenix, y sus socios de origen árabe han puesto en marcha Viva Supercentro. «Todo lo que necesitas en un solo lugar», aseguran en sus promociones, como si se tratara de El Corte Inglés criollo.

Anónimo se llama el restaurante de moda a precios prohibitivos donde los jerarcas del Gobierno disfrutan. También están la heladería Versailles, el Hotel Eurobuilding.... El Barriot, que acogía a los nuevos ricos y a chicas que parecían modelos, vivió mejores tiempos, pero no se cae de la agenda de los enchufados de Maduro. La última gran novedad, de impacto nacional, son los casinos, como el de Las Mercedes o el del Centro Comercial Tamanaco, con cientos de tragaperras haciendo las delicias de los que sí tienen fajos de dólares, la inmensa minoría del país.

hotel casinoY por encima de todos, elevado sobre las alturas, permanece el imponente Hotel Humboldt, con el primer casino socialista de América Latina, como lo bautizó Maduro. Tan extravagante que en plena pandemia servían cócteles como si fuera el goteo salino de un hospital.

Por tener, los enchufados, boliburgueses y militares de alta graduación tienen hasta sus propias marcas y su jerga de acento recargado. El Psycho Bunny hace furor. «¡Qué bella, marica, me fascina!», comenta una joven tras comprar una camiseta para su chico, que la va a llevar al paraíso exclusivo de Los Roques a 500 dólares la hora.

La burbuja de Caracas es lo más parecido a un inmenso plató de cine, en el que un Corvette ruge a tu lado a pocos metros de un derrame de aguas sucias y un Ferrari último modelo preside un concesionario a precios que suponen 15.000 años de salario mínimo para un venezolano. Eso sí, a cuentagotas, porque el asfalto caraqueño tampoco está para grandes fiestas. Por eso frente a los deportivos se imponen las camionetas gigantes de última generación, desde los Toyota Land Cruiser a los Hummer americanos.

Los casinos socialistas, otrora prohibidos por ser «lugares de perdición», iluminan una de las noches más oscuras de la región mientras los bodegones se multiplican para vender miles de productos importados gracias a la supresión de los aranceles desde EEUU, España o Turquía. Aunque parezca mentira, es el mismo país que hace cinco años sufría una escasez tan aguda que forzó la huida de casi siete millones de personas, la mayor diáspora del planeta. Son una isla dentro de una capital que de por sí también supone una isla imposible para la Venezuela profunda, con un 90% de pobreza según las mediciones de los expertos. El que fuera el país más rico de América Latina, convertido hoy en hipérbole trágica.

"ES UNA FICCIÓN"venezuela

«Es una ficción. Su impacto sobre la economía real es mínimo, por eso es un espejismo, una pantalla para mostrar una realidad situada en un punto que no tiene nada que ver con la economía de la gente», desentraña para Crónica Mirla Pérez, coordinadora del Centro de Investigaciones Populares.

«El ingreso medio en los barrios de Caracas es de 50 dólares, cuando mucho. El grueso de la población vive de los bonos (el último roza los 4 dólares), de la pensión y el salario mínimo (2 dólares) y de la caja CLAP (comida subvencionada). El nivel de pobreza es demasiado grande», concluye Pérez.

¿Cuál es la arquitectura económica que sostiene la Venezuela de los bodegones? «Hay gente que acumuló mucha plata (dinero) hasta 2017, cuando se pagó la deuda externa. Millonarios en dólares gracias al control de cambios, sobrefacturando importaciones, que ahora no pueden invertirlo en el exterior y lo hacen en Venezuela. Hay quien exporta. Tercero, está la clase militar y vinculados al régimen, beneficiados de contratos. Y lo cuarto es el lavado de dinero», responde a Crónica el economista José Guerra. «Sabemos que hay dinero del narcotráfico, de la venta de divisas, del contrabando de oro, de la trata de blancas. Circula y se limpia a través de la compra de inmuebles y carros, y montando negocios que son una fachada», confirman fuentes económicas bajo anonimato.

caracas 2«Lo de las nuevas construcciones en Las Mercedes es difícil de entender en medio de semejante caída del PIB (entre 75% y 80% desde el acceso de Maduro al poder en 2013)», contrasta el economista Urbi Garay.

El fenómeno socioeconómico tiene otra denominación, la pax bodegónica, acuñada por el pensador Guillermo Tell Aveledo. Una neorrealidad impuesta a la fuerza. Y el que no esté convencido que se prepare: «No voy a permitir que nadie hable mal de Venezuela, hay que hablar bien», amenazó Maduro en una de sus últimas homilías televisivas.

https://www.elmundo.es/cronica/2022/02/11/62054adde4d4d8e4508b45b8.html

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