VENID… ¡BIENVENIDOS A LOS CAMPOS DE DETENCIÓN!
Grecia… Lo de Grecia, ahora mismo, es increíble. Tenía centros de acogida y estancia temporal de refugiados , en los cuales se recogía a la gente que llegaba. Pero… ya saben ustedes que el domingo pasado entró en vigor el acuerdo migratorio UE-Turquía. Antes, las gentes que llegaban a Grecia, pues… llegaban, les daban
Grecia… Lo de Grecia, ahora mismo, es increíble.
Tenía centros de acogida y estancia temporal de refugiados, en los cuales se recogía a la gente que llegaba. Pero… ya saben ustedes que el domingo pasado entró en vigor el acuerdo migratorio UE-Turquía.
Antes, las gentes que llegaban a Grecia, pues… llegaban, les daban algo, y… bueno, vagaban libremente por la ciudad, por los sitios; tenían libertad de movimiento. Pues bien, los centros de acogida ahora son centros de prisión, centros de detención. ¡Increíble! De un día para otro: alambradas, perros, policías, Kalashnikov, etc. etc. donde los recién llegados aguardarán su expulsión o a que se tramite su solicitud de asilo.
¡Venid!... Venid a las cárceles de Europa.
Señora Merkel, ¿tendrá usted algo que decir a esto, o no? Señores de los Veintiocho países que integran la Unión Europea, ¿tendrán ustedes algo que decir de esto? Pero, sobre todo ustedes (los que vienen), ¡no se les ocurra venir! Esto ya es una cárcel. Europa es una cárcel para los refugiados. Así de simple. Y no hay excepciones; aunque, teóricamente hay otras normas. Así, de repente...
Nos ha parecido terrible. De aquellos cartelones que decían “Bienvenidos refugiados de Siria”, ahora no dicen nada, simplemente los encierran según llegan, para deportarlos inmediatamente, cuanto antes.
Increíble, pero cierto.