VERGONZOSA ACCIÓN DE UNA MALA PERSONA Y MALA PERIODISTA
Un gran reportero de guerra -polaco él- decía que todo periodista tenía que ser ‘buena gente’ (1) . ¡Tendría que ser!... Pero esto no es así siempre. Muchas veces en los reportajes se ven intereses, se ven noticias alteradas, y otras prácticas… incluso en personajes con prestigio. La noticia de hoy se refiere a algo mu
Un gran reportero de guerra -polaco él- decía que todo periodista tenía que ser ‘buena gente’(1). ¡Tendría que ser!... Pero esto no es así siempre. Muchas veces en los reportajes se ven intereses, se ven noticias alteradas, y otras prácticas… incluso en personajes con prestigio.
La noticia de hoy se refiere a algo muy burdo, muy burdo, muy burdo, realizado por una profesional del periodismo. Una acción que muestra falta de clase y falta de capacidad intelectual, pero… también muestra que ‘le salió de dentro’ sin poder remediarlo, y que ha hecho que la prensa de Hungría esté escandalizada por la actitud de una de sus reporteras.

Como ustedes ya saben, en Hungría se está produciendo una gran avalancha de migrantes procedentes de zonas en conflicto como Siria, que entran en el país pasando el "muro de Hungría" que recorre la frontera con Serbia, con la intención de cruzar todo el territorio para llegar hasta Austria y, finalmente, a Alemania u otro país del norte europeo.
Pues bien, el pasado martes, en la localidad húngara fronteriza de Röszke, se produjo un altercado cuando un grupo de estos migrantes que habían conseguido introducirse en el país huían a la carrera de la policía para evitar ser llevados a campos de refugiados. Allí había varios reporteros tomando imágenes de la situación, y uno de ellos captó el momento en que otra camarógrafa de un canal húngaro de televisión le puso la zancadilla a un hombre que iba con un niño en brazos, cayendo ambos al suelo.
En un principio el que grabó el hecho pensó que tal vez la camarógrafa había provocado la caída porque iba buscando una imagen dramática para después venderla, pero… cuando más tarde observó con detenimiento toda la grabación, comprobó que en otro momento la misma periodista propinaba una patada a otra niña que pasaba a su lado...
Se supone que cuando uno está haciendo un reportaje de una situación como ésta, debería estar más sensibilizado. Pero parece ser que no es así siempre.
Esta periodista representaba a la cadena de televisión Nemzeti 1 (N1TV), que es conocida por su relación con un partido de extrema derecha que apoya al Gobierno húngaro en su política anti-inmigración.
Por su parte, el canal de televisión rápidamente se ha desvinculado de la actitud de esta periodista, y ha dicho que la ha despedido "20 minutos después de la publicación de las imágenes" en los medios de comunicación.
El caso ha llegado hasta los partidos de la oposición del país, que han anunciado que van a presentar cargos contra la periodista, por lo cual podría ir a juicio y ser condenada a una pena de hasta cinco años de prisión.
Ella no ha hecho ningún comentario al respecto, sólo lo ha admitido y no ha pedido disculpas. En estos momentos está en paradero desconocido.
Veremos en qué queda la cosa. No vamos a dar el nombre de esta mujer para no fomentar el que este tipo de ‘gente’ se convierta en un referente social.
Lo que queremos rescatar es que de este caso podemos aprender algo: ya verán como aquellos que hablan tanto de la ‘asepsia de los periodistas’, y la ‘asepsia de los medios de comunicación’, al final tendrán que reconocer que los que están detrás de las cámaras, los micrófonos y los teclados, representando a un medio determinado, responden a una determinada ideología. De hecho los propios medios contratan a personas cuyas ideas sean próximas a las de la empresa. Por eso es tan importante saber quién está detrás de cada uno de los medios de comunicación, y por eso normalmente hay que ‘filtrar’ las noticias que se ofrecen.
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(1)Ryszard Kapuscinski (Pinsk, 1932- Varsobia 2007). Periodista, historiador, escritor, ensayista y poeta. “Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre o una buena mujer: buenos seres humanos. Las malas personas no pueden ser buenos periodistas".