VERGÜENZA DE ESPECIE POR EL TRATO A LOS GITANOS
Para nosotros, sin duda, la noticia de las noticias es esta. El Suecia reconoce que durante todo el pasado siglo XX el Gobierno sueco esterilizó a los integrantes de la etnia gitana. Así mismo, se les persiguió y se les quitó los hijos pequeños. Las personas de esa etnia fueron consideradas por el Estado como “incapaci
Para nosotros, sin duda, la noticia de las noticias es esta.
El Suecia reconoce que durante todo el pasado siglo XX el Gobierno sueco esterilizó a los integrantes de la etnia gitana. Así mismo, se les persiguió y se les quitó los hijos pequeños.
Las personas de esa etnia fueron consideradas por el Estado como “incapacitados sociales”.
El Gobierno sueco ha reconocido estos abusos en un documento de autocrítica presentado esta semana denominado ‘Libro Blanco’. Se dice que esto ha ocurrido durante el siglo pasado, pero la discriminación aún continúa pues, como ejemplo de la situación actual, el miércoles pasado una de las mujeres gitanas invitadas a dar su testimonio a este respecto, vio cómo el personal del hotel Sheraton le prohibía la entrada…
¡En el hotel Sheraton no está permitida la entrada a gitanos! Esto debe ser nuevo. No se han dado cuenta de que ya ha pasado un siglo de abuso y represión.
Aunque bien está que el Gobierno quiera reconocer sus abusos graves y severos –muy graves y muy severos-, también tenemos que darnos cuenta de que probablemente la situación genérica continúe. Si todo eso ha ocurrido en el siglo pasado, las trazas indican que en éste siglo no parece que las cosas hayan mejorado.
Y no sólo es en Suecia:
- Sabemos –o se supone- que en Europa durante el tiempo de la II Guerra Mundial se exterminaron unos 600.000 gitanos.
- Sabemos que en Francia cobra fuerza la polémica sobre los gitanos porque se supone que habrán sido desalojados quizás unos 30.000 gitanos –la cifra es un decir-.
- Sabemos que en España existía hasta hace bien poco la “ley de vagos y maleantes”, aludía a los gitanos.
Y así sucesivamente podríamos ir añadiendo datos.
La capacitación que ha tenido Europa y, en general el mundo, con la etnia gitana no ha sido precisamente para lucirse o para sentirse orgulloso como especie.