VIOLENCIA Y MALA SUERTE EN EL FÚTBOL
La mala suerte a veces da escalofríos. Un futbolista camerunés, el delantero Albert Ebossé , máximo goleador de la Liga de Argelia , a la hora de celebrar un gol que había realizado, salió una piedra desde las gradas –evidentemente lanzada hacia él, porque tuvo una precisión muy certera- y el futbolista falleció camino
La mala suerte a veces da escalofríos.
Un futbolista camerunés, el delantero Albert Ebossé, máximo goleador de la Liga de Argelia, a la hora de celebrar un gol que había realizado, salió una piedra desde las gradas –evidentemente lanzada hacia él, porque tuvo una precisión muy certera- y el futbolista falleció camino del hospital por traumatismo craneoencefálico.
Curiosamente, el futbolista acababa de ser padre ese mismo día por la mañana. Tenía 24 años.
¡Impresionante, impresionante!
La violencia en el futbol puede llegar a términos tan “de destino” como éste, pues podemos asegurar que de millones de piedras que se puedan lanzar –o cualquier otra cosa- es difícil que se atine con tanta precisión.