.. Y EL DINERO QUE NOS DAN, NO SABEMOS GASTARLO
“Dimite la cúpula del mayor organismo oceanográfico de España” Tres meses después de ser intervenido por el Ministerio de Ciencia, el Instituto Español de Oceanografía sigue hundido en la peor crisis de su historia. Científicos que no pueden comprar pegamento, barcos de investigación que no pueden salir a navegar porqu
“Dimite la cúpula del mayor organismo oceanográfico de España”
Tres meses después de ser intervenido por el Ministerio de Ciencia, el Instituto Español de Oceanografía sigue hundido en la peor crisis de su historia.
Científicos que no pueden comprar pegamento, barcos de investigación que no pueden salir a navegar porque no hay combustible, órdenes de paralizar todos los gastos a pesar de que hay millones de euros de excedente, 14 meses de papeleo para contratar a un investigador, devoluciones de millones de euros a Europa porque el organismo es incapaz de gastar los fondos en el plazo establecido. Es la situación actual del Instituto Español de Oceanografía, que atraviesa la peor crisis de su historia desde su fundación en 1914.
“El IEO se ha hundido”, resume Marina Albentosa, investigadora del centro del IEO en Murcia, uno de los nueve que hay repartidos por todo el litoral español. En febrero el Ministerio de Ciencia encargó a Albentosa coordinar un informe de expertos de dentro y fuera del instituto sobre la situación del organismo.
El trabajo, recién publicado, pinta un panorama desolador. En los últimos años el IEO ha sido incapaz de gastar un cuarto de todo su presupuesto, incluidos en 2019 dos millones de euros en gastos corrientes y otros 6,8 millones de euros en infraestructuras, material y contratos para científicos.
“Se está trabajando a un ritmo mínimo y hay una deuda acumulada de medio millón de euros”, resalta Albentosa. “A mí misma me llaman los acreedores. Normalmente les decía que la administración siempre paga, pero ya no estoy tan segura”, señala. Esta penuria contrasta con el dinero que figura en la tesorería del instituto: 90 millones de euros. Según las normativas de la administración ese dinero son excedentes que paradójicamente no se pueden utilizar para pagar deudas o contratar a científicos. A esta situación se suma ahora la dimisión de la cúpula directiva del Instituto y de dos de los directores de centros, el de Cádiz y el de Baleares.
Lo más inquietante es que nadie, ni los investigadores ni el Gobierno saben cuál es la causa exacta de todos estos problemas. Sus investigadores llevan años denunciando su situación e incluso han creado una plataforma “en defensa del IEO” e impulsado otra que agrupa a otros organismos públicos de investigación que sufren problemas similares. Una de las incógnitas es por qué el paquete de medidas urgentes para la ciencia aprobadas por el Gobierno de Pedro Sánchez la legislatura pasada no han tenido efectos en este organismo público de I+D, que es uno de los siete que dependen del Ministerio de Ciencia.
El IEO es el principal organismo público de investigación marina del país y sus trabajos de investigación y asesoramiento son esenciales para estudiar áreas protegidas y para que España y la UE sepan cuánto y dónde se puede pescar. Tiene un presupuesto anual de unos 65 millones de euros —aunque recibe más fondos competitivos de Europa, España y las comunidades autónomas— y aglutina a unos 500 empleados, el 80% de ellos científicos.
A principios de año, tres de los cuatro buques de investigación del IEO no pudieron zarpar porque no se había completado el papeleo para llenar sus tanques de combustible. La situación solo se pudo salvar in extremis con una cesión de 96.000 litros de carburante por parte del CSIC. El ministerio de ciencia de Pedro Duque intervino el IEO, nombró una nueva cúpula directiva y encargó el informe citado. Pasados cuatro meses esa cúpula ha volado por los aires.
Es evidente que este centro es muy importante y les devolvemos dinero porque no se ha usado eso ¿qué se llama? “Mala gestión?
J
C: Y tiene todo el apoyo de la CEE, porque somos una potencia pesquera. Se llama mala gestión predeterminada. Hemos devuelto dinero para crear puestos de trabajo, para personas discapacitadas, para…. y los devolvemos porque no sabemos gestionar.