Y LA CENA SE SIRVIÓ EN PANAMÁ...
En una jaima impresionante, el presidente de Panamá, dando muestras de Ciro I o del Sha de Persia, organizó una fiesta que duró desde las seis hasta las diez, con una cena millonaria que costó nada más ni nada menos que 317.000 euros (de una partida de 4 millones de euros destinados a los agasajos de 62 delegaciones y
En una jaima impresionante, el presidente de Panamá, dando muestras de Ciro I o del Sha de Persia, organizó una fiesta que duró desde las seis hasta las diez, con una cena millonaria que costó nada más ni nada menos que 317.000 euros (de una partida de 4 millones de euros destinados a los agasajos de 62 delegaciones y 11 jefes de estado para reinaugurar el Canal de Panamá).
Nos preguntamos: ¿de verdad esto no se podría haber solucionado con un coctel de bienvenida?... ¿O han puesto esto por la afición gastronómica que tiene don Juan Carlos I, Rey Emérito de España?
Porque… nada más, ni nada menos que había 135 cocineros, 400 langostas recién pescadas, y no les leemos el menú porque son horas estas muy conflictivas para escucharlo, pero… imagínense: caviar, bla, bla, bla… Y todos esos cocineros y todo eso.
Leyendo todo esto nos parece, incluso, que 317.000 euros no son para tanto. ¡Hombre!, 4 millones sólo para los festejos en un país como Panamá, pues… es un dinerito. Evidentemente, lo van a recuperar rápido con el paso de los buques y los correspondientes pagos que tendrán que realizar, pero… nos ha parecido, pues… ¡eso! ¿A cuento de qué viene ese despilfarro en Latinoamérica?, (es Centroamérica pero es latina). ¿A qué obedece ese despilfarro?, ¿cuál es la explicación de tal barbarie?