YIHAIDISTAS A LA CALLE: SIGUEN PENSANDO LO MISMO ¿Y AHORA QUÉ?
“Setenta y cinco yihadistas camino de la libertad”. “El niño, casi un bebé al que le costaba aún mantener el equilibrio, aparecía mirando a la cámara, como una marioneta disfrazada de muyahidín a la que los ropajes le venían grandes. Sonreía enfrascado en su representación, manejando con dificultad un machete auténtico
“Setenta y cinco yihadistas camino de la libertad”.
“El niño, casi un bebé al que le costaba aún mantener el equilibrio, aparecía mirando a la cámara, como una marioneta disfrazada de muyahidín a la que los ropajes le venían grandes. Sonreía enfrascado en su representación, manejando con dificultad un machete auténtico casi más grande que él. Su padre, un joven barbudo espigado, le animaba dando palmas y entonando una macabra canción infantil. «Así, querido, hijo, así, así combate, así...».
Nabil Mohamed Mohamed tenía cuatro hijos a los que adoctrinar de igual manera cuando fue detenido por yihadista. Ceutí, había tenido una carrera catastrófica como militar, había trapicheado con drogas, con recetas médicas falsas y se sospechaba que incluso con explosivos robados del cuartel... y será puesto en libertad en el mes de septiembre.
Él es uno de los 75 yihadistas que volverán a pisar la calle desde ahora hasta 2025. Desde enero y hasta la fecha, otros 15 islamistas radicales han salido ya de prisión tras cumplir sus condenas. Todos ellos, como lo hará Nabil Mohamed, con medidas de libertad vigilada.
La puesta en libertad de los yihadistas es señalada por los expertos, junto al regreso de los llamados combatientes de zona de conflicto hacia sus destinos originarios en Europa, como uno de los mayores riesgos para la seguridad nacional. Pero los instrumentos de los que disponen los gobiernos europeos para combatirlos son limitados y se han revelado insuficientes por las especiales características de los radicalizados yihadistas, que no suelen ser permeables ni al sistema de reclusión ni al de reinserción de las democracias occidentales.
El sistema de la libertad vigilada fue aprobado en 2014 y va a necesitar de especiales esfuerzos por parte de los agentes de la Policía y de la Guardia Civil en los próximos cinco años. Más cuando las cifras demuestran que la tendencia a aplicar esta medida se ha intensificado desde el inicio de este año de pandemia, cuya peligrosa influencia ha sido la imposibilidad temporal de cumplir con las órdenes de expulsión de cuatro yihadistas que habían cumplido con su estancia en prisión. Entre 2015 y 2020 los jueces españoles han ordenado la vigilancia de 18 de los 50 yihadistas que saldaron sus cuentas con la Justicia.
Entre los 75 que van a quedar próximamente en libertad los hay de todo tipo de intensidad fanática. Los hay muy peligrosos, como ocho de los nueve miembros de la brigada Al Ándalus, liderada por Lahcen Ikasrrien -él saldrá un poco más tarde, en junio de 2025-. Sus compañeros lograron marcharse a Siria antes de la operación policial que desarticuló el grupo, y las esposas de estos son las españolas que permanecen junto con sus hijos pequeños en campos kurdos de prisioneros. El único de ellos que fue apresado mientras hacía la yihad, marido de una de las españolas, se encuentra en una cárcel siria.
Los hay también sobrevenidos y peculiares como Daniel Fernández Aceña. Cumplió condena por asesinar a un ferroviario cuando estaba en los GAL y, cuando fue detenido, muchos de los documentos que se le incautaron
detallaban cómo atentar contra medios de transporte, como si fuese una fijación. «A mí lo de Siria es un tema que me la suda», dijo gráficamente en su juicio tratando de exculparse. Sin embargo, le fueron interceptados más de 150.000 archivos sobre Al Qaeda y documentos con su firma de adhesión al Califato Universal. Fernández Aceña saldrá en el primer trimestre de 2021”.
https://www.elmundo.es/cronica/2020/07/24/5f18078c21efa03a2d8b45f9.html